Las hipotecas en España tienen un límite de crédito para la adquisición de la vivienda habitual equivalente al 80% del precio de compraventa o tasación del inmueble (valor más bajo de los dos). En caso de tratarse de una segunda residencia –como la destinada al veraneo–, el importe suele reducirse el 60%.
En principio, las hipotecas para extranjeros residentes en España se rigen por estos mismos límites. Por su parte, aquellos extranjeros que no residan en España tendrán que asumir los límites propios de la financiación de una vivienda de carácter no habitual, dado que su condición de no residente imposibilita que el inmueble pueda ser considerado de otra manera.
Las hipotecas concedidas a residentes en el extranjero pueden ver reducido el límite máximo incluso al 50%, si así lo estima oportuno el banco.
Normalmente las hipotecas se conceden en euros y se deben pagar las cuotas mensuales en euros. Sin embargo, la ley hipotecaria española permite que, si el banco aprueba y concede el préstamo, se puede cambiar la hipoteca a la divisa en la que recibes tus ingresos (siempre en monedas de primer orden, como el USD).
Por otro lado, los plazos máximos de amortización oscilan entre los 20 y los 30 años –de forma excepcional–, siempre y cuando la edad del solicitante no supere los 70 años antes del vencimiento de la hipoteca. Dicho esto, los plazos máximos para los no residentes raramente exceden de los 20 años.
Se ofrecen hipotecas tanto a tipo variable (basado en el índice Euribor más un diferencial), como a tipo fijo. Esta última opción permite garantizar que las cuotas mensuales a pagar de mantengan constantes durante toda la vida del contrato. El interés de las hipotecas para no residentes suele ser de más del 3% o del 4%. No obstante, algunas entidades se ofrecerán a rebajar el interés si se contratan otros productos como seguros, fondos de inversión o tarjetas de crédito.
Comisiones de Apertura del 0,5% sobre el importe del préstamo (único pago). Excepcional.
¿Cuáles son los requisitos?
Los requisitos para obtener una hipoteca para no residentes pueden variar según el banco y las circunstancias individuales del solicitante. Sin embargo, algunos requisitos comunes incluyen:
¿Qué documentos se necesitan?
Para que cualquier banco apruebe tu solicitud, deberás presentar una serie de documentos que certifiquen de qué país eres, de qué trabajas o cuánto cobras. Los documentos deben presentarse en español. En general, esta es la documentación que te pedirán las entidades: